About The Book

La última vuelta de la serie Atletismo del autor Jason Reynolds, finalista del National Book Award y autor best seller del New York Times, ¡ahora disponible en español!

Fantasma. Lu. Patina. Sunny. Cuatro jóvenes de familias completamente diferentes, con personalidades que se vuelven explosivas al chocar. Pero son también cuatro jóvenes de secundaria que fueron escogidos para un equipo de élite de atletismo… un equipo que los podría ayudar a clasificar para las Olimpiadas Juveniles. Todos tienen mucho que perder, pero también tienen mucho que demostrar, no solo a sus compañeros sino a sí mismos.

Lu es el prototípico atleta bonitillo con tenis a la moda, gafas de sol, etc. Es el tipo de chamaco al que idolatras o al que quieres DARLE UN PUÑETAZO. Corre la carrera más popular, los 400 metros, y tiene un talento descomunal. Participa en el atletismo desde pequeño; sus padres lo metieron en deportes para ayudarlo a ganar confianza en sí mismo porque es albino. Pero su plan produjo un efecto indeseado. El niño ganó tanta confianza que se ha vuelto más chulo que un ocho y un pavo real, y por eso es el chamaco que nunca ha tenido amigos de verdad. Ninguno. Además, su padre, que también comparte la afición de su hijo por ser fanfarrón, se ha visto envuelto en algún tipo de actividad ilegal. Pero los novatos del equipo (Fantasma, Patina y Sunny) no aguantan su pavoneo, pero tampoco lo evitan como lo hacen todos los demás. Le llaman la atención por sus tonterías, pero lo incluyen en las payasadas. ¿Serán los primeros chamacos en romper su coraza de autoconfianza y ver en él algo más que la capa de pavo real que oculta su falta de color?

Excerpt

Capítulo 1 1 Mi nombre: Rayo
SOY

El rey.

El compa.

El chamaco.

El único.

El inigualable.

El Lu. El suertudo Lu. O como me digo a mí mismo, el lindo Lu. O como mi madre me apoda, el rayo Lu, porque el relámpago es tan especial que nunca ocurre de la misma manera o en el mismo sitio dos veces. Es lo que dice ella. Y me gusta el apodo, pero no creo lo de los relámpagos. No creo que no den contra el mismo árbol o la misma casa o la misma persona más de una vez. Creo que mamá se ha equivocado al respecto. Juro que a veces parece que habla solo por hablar. Además, ¿cómo lo sabría? Es decir, ella sabe muchos chismes de muchas cosas porque es madre y las madres tienen que saber cosas, pero los tipos que asistieron a la uni para aprender esas cosas, como los que estudian el tiempo y los meteorólogos (que sinceramente deben de estudiar meteoros y no el clima), ni ellos lo saben (porque deben estar estudiando los meteoros y no el clima). Los que anuncian que hay un 50 % de probabilidad de que llueva. Un poco. Mucho. Hoy. O quizás mañana. ¡Qué va! ¿Y se supone que debo simplemente creer que un rayo no da contra el mismo sitio dos veces? ¿Nunca? Venga.

¿Quieres saber quién me hizo saber que mi madre estaba equivocada? Fantasma. Una vez me contó de un compa —su nombre empezaba por R— que tiene el récord de ser alcanzado por un rayo, no una vez, no dos veces, no tres veces, no CUATRO veces, no CINCO VECES, NO SEIS VECES, sino… ¡SIETE VECES! Si yo fuera Ray o Ron o cualquiera que sea su nombre (o haya sido, porque el tipo tiene que estar muerto), me habría quedado en casa después del segundo rayo. O sea, ¿en qué estaba pensando? Conociéndolo (la verdad es que no lo conozco, pero conozco gente como él así que es prácticamente la misma cosa), probablemente escuchaba a un meteorólogo. O a mi madre, que, a propósito, cuando dice eso de que cae un rayo, ni siquiera habla de un rayo de verdad. ¿Como rayos eléctricos en el cielo? Nones. Ella solo habla de momentos… eléctricos… en la vida. Y yo era, sin duda, el momento más eléctrico de la suya. Uno en cada diecisiete mil. Albino. Nacido sin melanina, lo que quiere decir, sin marrón. Y honestamente, yo ni siquiera debía haber nacido, porque se suponía que mi mamá no podía tener hijos. Así que algo especial por partida doble, una vez en la vida.

Hasta ayer.

Era la cena del domingo, que es igual que la cena del lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábado, excepto que mamá siempre cocina algo distinto. Y este domingo, mi viejo, que en general trabaja tarde, estaba allí sentado a la mesa con mi madre, los dos listos para dejar caer una noticia.

—Vamos a tener otro hijo. —Casi lo cantaron, como una canción pegajosa. Como si lo hubieran ensayado y todo.

—¿En serio? —Eso fue todo lo que pude decir o soltar en el momento, pero dentro de mi cabeza me decía, Eh, ¿están hablando en serio, serio?, ¿no bromean?, y si están bromeando no es nada chistoso. Espera, ¿qué? Nones, no puede ser que estén hablando en serio, de verdad, de verdad, de verdad. Estiraba el cuello para ver la barriga de mi madre, aunque ella estaba sentada. Mi padre estaba metiendo sus collares de oro debajo de su camisa —siempre lo hacía cuando comía—, luego me dio un golpecito en el brazo con el dorso de la mano. Y cuando lo miré, mientras me preguntaba por qué había hecho eso, se limitó a sacudir la cabeza muy rápido como si supiera algo que yo no sabía. Como si él supiera algo que yo no quería saber—. Lo siento —aullé—, es que… ¡ni se te nota!

Pellizqué y jalé un pedazo de carne de la alita de pavo en mi plato, una receta que mi madre dijo que le había dado la tía de Patty. Estaba bastante rica, aunque me parecía medio raro comer solo alitas de pavo sin el resto del pavo. Para eso están las alitas de pollo.

—Hablamos muy en serio —mamá sonrió—, estamos de casi tres meses y el médico dice que para el seis de diciembre tendrás un hermanito o una hermanita. —Juro que su rostro resplandecía como si tuviera bombillas en las mejillas—. Es por eso que he estado más cansada de lo normal últimamente y por lo que a veces llego tarde para recogerte al entrenamiento. He estado con un poco de náuseas durante el día.

—¿Náuseas?

—Sí, pero no es nada grave. Cosas normales del embarazo. Pero esa parte del embarazo está casi por terminar. —Cruzó los dedos—. Ah, y… bueno… gracias por no poder notar que estoy embarazada solo con mirarme. Créeme, se me notará bien pronto. Sabes, tú tardaste en darte a conocer también.

—Y el chamaco no ha dejado de darse a conocer desde entonces —añadió mi viejo.

—Así es. —Mamá se apretó la camisa contra la barriga lo suficiente para mostrarme un bulto no más grande que el que aparece después de una comida de Acción de Gracias. La única diferencia es que no era el día de Acción de Gracias, aunque… pavo—. De todas formas, te lo estamos contando ahora porque mañana tenemos cita con el médico.

—¿Voy yo?

—Bueno… lo pensamos, pero ya sabes que es la semana del campeonato. —Dejó el tenedor. Se cruzó de brazos sobre la mesa—. ¿Quieres acompañarnos? ¿O prefieres ir al entrenamiento?

Asunto complicado. Definitivamente quería acompañarlos donde el médico para ver qué onda con el bebé, pero no si hacían lo que pensaba que iban a hacer allí.

—Depende. ¿Van a hacer la cosa con el… —Cerré el puño y lo moví lentamente sobre mi barriga para demostrar cómo usan esa cosa mecánica que transforma al bebé en una masa amorfa de realidad virtual con un latido y todo eso—. Y luego el bebé aparecerá en la pantalla luciendo como una toma anticuada del aterrizaje lunar? —una masa amorfa o la tele del pasado, cuando el televisor era básicamente una radio con pantalla.

Papá casi se atraganta con su bebida.

—Una ecografía. —Mi madre le dio un nombre a mi descripción genial—. ¿Y cuándo viste tú la toma del aterrizaje lunar?

—Fantasma me la mostró.

Bueno, en realidad Fantasma le había pedido a Patty que la buscara en su móvil porque él intentaba convencernos de que nunca ocurrió. Oyó a unos tipos en la parada de autobús diciendo que todo eso era falso. Patty dijo que el padre de un amigo suyo era ingeniero aeroespacial (¡ni siquiera sabía que eso era un trabajo de verdad!) y que ella podía probar que el aterrizaje lunar sí ocurrió. Y Sunny, bueno, él dijo que ya sabía que fue real —el aterrizaje (y la caminata lunar)— porque él había estado allí… en la luna. Eso es lo que dijo. Lástima que su disco no llegue nunca a la luna. Sunny no puede lanzar esa cosa lo suficientemente lejos como para aterrizar en otro lugar que no sea el último lugar. Hace unas semanas, en la primera competencia en que lanzó el disco, se paró encima de la raya en sus dos primeros intentos. Patty, Fantasma y yo empezamos a echarle porras para asegurarnos de que no se sintiera mal porque lucía bastante mal allí en el círculo. Incluso su viejo se unió a nosotros a animarlo. Y luego todos empezaron a aplaudir y gritar: ¡Tú puedes, Sunny! y ¡Vamos, Sunny! y ¡Esto es pan comido para ti! y otras cosas por el estilo. Incluso unas personas de los otros equipos lo animaron. Se preparó para lanzar de nuevo y empezó a tomar impulso. Su rostro lucía más intenso de lo que jamás había visto. Tomó impulso tres veces y luego dio la vuelta, dio el paso, y al momento de lanzar el disco, le salió un sonido como… ni sé cómo explicarlo. Como un aullido. Como el aullido de una ballena. Algo primitivo. Y el disco viajó unos tres metros. Como mucho. Quiero decir que la cosa no fue a ninguna parte, pero Sunny sí logró lanzar el disco sin cometer falta. Y sonreía de oreja a oreja. Todos sonreíamos. Levantó las manos, empezó de repente a bailar medio raro y todo eso. Último puesto. Pero solo tres personas competían, así que lo bueno para él fue que el último puesto fue aún… el tercer puesto.

—Así que, anjá. ¿Van a hacerle una ecografía al bebé? —seguí.

—Sí, para asegurar que todo está latiendo y creciendo. —Mi madre movió los dedos en el aire, y aunque no podía ver sus pies, sabía que también movía los dedos de los pies.

—¿Van a averiguar si es un niño?

—O… una niña —mamá me corrigió.

—Claro… o una niña.

Mamá miró a papá. Luego me miró de nuevo. Asintió con la cabeza y sonrió. Eso fue un «sí».

—Bueno. Entonces me voy al entrenamiento.

—¿Por qué? —Mi madre parecía sorprendida, como si yo hubiera dicho que me iba a la luna o algo por el estilo.

—¡Para que ustedes puedan regresar a casa y sorprenderme!

Me encantan las sorpresas. Siempre me han encantado. Mis viejos solían darme fiestas de cumpleaños sorpresa todos los años cuando era más chico, y aunque nunca me sorprendían de verdad —porque lo hacían todos los años— aun así, estaba feliz de que lo hicieran, hasta que les pedí que empezaran a sorprenderme con nuevos tenis para mi cumple, y así podría sorprender al mundo. Mi viejo siempre sorprende a mi madre con flores y cosas de esposo-esposa, y mi madre nos sorprende a nosotros con cosas como las alitas de pavo. Tengo que decir que, de veras, de veras, este embarazo fue una sorpresa. ¡Quizás la sorpresa más grande de la historia! Es así como ¡BUM! ¡LU, VAS A TENER UN HERMANITO! O… una hermanita. ¡SORPRESA!

—O… ká. —Mi padre cruzó una mirada con mi madre, y otra vez, como si lo hubieran ensayado, los dos se encogieron de hombros—. Bueno, obviamente ninguno de los dos podrá recogerte del entrenamiento y adivinamos que ibas a querer estar allí, así que ya lo hemos arreglado para que, ejem… —se aclaró la garganta—, para que el entrenador te traiga a casa.

Asentí con la cabeza mientras mordisqueaba el extremo nudoso del hueso de pavo.

—Pero es una noticia emocionante, ¿cierto? —La sonrisa de mi madre parecía que podía partir toda la mitad inferior de su rostro.

—Anjá. —Limpié la grasa de mi boca con el dorso de la mano. —Pero… es un poco… No sé. Es… es que pensé que…

—Lo sé. —me interrumpió mi viejo—. Nosotros pensamos lo mismo.

Lo que iba a decir era que creía que mamá no podía tener más hijos. Eso es lo que siempre decía. Eso es lo que ellos siempre decían. Eso es lo que ellos decían que los médicos siempre decían. Según ellos, yo era un milagro. No debía haber nacido. Así que otro bebé era casi imposible. Un milagro con un poco más de lo milagroso rociado encima.

La magia.

Un rayo.

Que cae. Dos veces.

Reading Group Guide

Guía de Lectura en Grupo

Lu
Por Jason Reynolds

Sobre el libro

Como su apodo, Lu es tan rápido y único como un relámpago. Él sabe cómo ser chévere. Ahora el entrenador lo tiene en una carrera nueva y de repente su vida parece estar tirándole todo tipo de vallas. Hay un bebé nuevo en camino que quiere decir que él va a ir de ser el único a ser el hermano mayor de alguien. Un acosador de su pasado reaparece. Pero cuando él se entera de un secreto del pasado de su papá, bueno, ese podría ser la valla más grande de todos los tiempos.

Preguntas de discusión

1. En la literatura, un símbolo es algo que representa una idea más grande. En este libro, los apodos a menudo se usan simbólicamente. Explica como el símbolo del relámpago se aplica a Lu. ¿Cuáles características comparten? ¿Cómo se aplica el símbolo del lobo a Torrie Cunningham? Si tú fueras a seleccionar un símbolo que te represente, ¿qué escogerías? Explica tu respuesta. Piensa en los otros símbolos en el libro como las vallas, la luz y los escudos. ¿Cómo utiliza Jason Reynolds estos símbolos para expresar ideas o temas más amplios?

2. ¿Cómo puedes notar que Lu tiene los sentimientos en conflicto en cuanto ser un hermano mayor? ¿Puedes describir sus emociones después del anuncio de sorpresa de sus padres? ¿Alguna vez has estado feliz y molesto al mismo tiempo? ¿Piensas que Lu va a ser un buen hermano mayor? Explica tu respuesta.

3. ¿Por qué vacila Lu en cuanto a saltar las vallas en el entrenamiento? ¿Alguna vez estar nervioso o tener miedo te ha disuadido de intentar algo?

4. ¿Por qué piensas que el entrenador le señala Torrie Cunningham a Lu? ¿Qué lección espera él que Lu aprenda de esta interacción? Mira la manera en que Reynolds describe a Torrie. ¿Qué te dicen estas descripciones sobre como las drogas han afectado la vida de Torrie?

5. Lu bromea que él es “el albino fino”. ¿Qué quiere decir ser albino? ¿Qué causa el albinismo? ¿Qué tan raro es entre los seres humanos y otras especies? ¿Cómo le afecta a Lu ser albino? Considera los efectos físicos y emocionales.

6. En esta novela, Lu y sus compañeros del equipo se burlan de manera juguetona, pero varios de los personajes lidian con las secuelas del acoso escolar. ¿Hay una diferencia entre insultar, criticar y acoso escolar? Por ejemplo, ¿crees que Patty acosa escolar a Shante Morris? ¿Piensas que Shante Morris es una acosadora ? ¿Piensas que la gente que se burla de otros entiende el impacto de sus palabras??

7. ¿Cómo conoce el padre de Lu al entrenador Otis? ¿Cómo afectó la burla de Otis al papá de Lu cuando eran adolescentes? ¿Piensas que Otis sabía cuánto daño hacían sus palabras hirientes? Explica tu respuesta.

8. ¿Qué piensas quiere decir ser chévere? ¿Piensas que personas diferentes tendrán diferentes respuestas a esa pregunta? ¿Qué decisiones tomó el papá de Lu cuando intentaba ser chévere? ¿Cómo puedes notar que se arrepiente de estas decisiones?

9. Una de las cosas de la cual Lu y su mamá están en desacuerdo es en su gustos musicales. ¿A cuál acuerdo mutuo llegan ellos? ¿Conoces tú a los músicos o canciones que escuchaban tus padres cuando eran jóvenes? ¿Qué piensas tú de su música favorita? ¿Qué piensan ellos sobre la música que te gusta?

10. ¿Quien es Kelvin Jefferson? ¿Cómo influyó él en la decisión de Lu a empezar a practicar atletismo? ¿Por qué tiene miedo Lu cuando lo ve otra vez? ¿Por qué él no le dijo a nadie, incluyendo a su amigo Fantasma, sobre el acoso escolar? ¿Piensas que lo debió haber hecho? ¿Cómo hubiera sido diferente la situación si lo hubiera hecho?

11. ¿Cómo definirías ironía? Varias situaciones en este libro son buenos ejemplos de ironía. Identifica uno y explica por qué se puede considerar irónico.

12. ¿Por qué piensas que Lu puede saltar las vallas cuando no lleva lentes de contacto? ¿Alguna vez te sientes tentado a enfocarte en los obstáculos por delante en vez de tu meta principal? ¿Cuál lección puedes sacar del libro de Reynolds sobre enfrentar y superar retos?

13. Cuando Lu le lleva la escultura de frutas a Marina Gonzales en Espada y Piedra, ¿qué le dice ella de la leyenda del Rey Arturo? ¿De qué se da cuenta Lu sobre sí mismo al pensar sobre esta leyenda?

14. ¿Cómo se entera Lu que su papá tiene la medalla de oro del entrenador? ¿Qué pasa cuando él confronta a su padre sobre esto? ¿Alguna vez has tenido que enfrentar un adulto? ¿Qué pasó?

15. ¿Cómo terminó el padre de Lu con la medalla de oro? ¿Por qué piensas tú que le toma tanto tiempo en devolverla? Lu ve una conversación entre su papá y el entrenador de lejos pero no escucha lo que cada uno dice. ¿Qué piensas tú que se dijeron? ¿Piensas que los dos tienen la culpa en esta situación?

16. ¿Por qué piensas tú que el papá de Lu lleva a Lu con él cuando el confronta a Lobo? ¿Piensas que esto cambia la manera en que Lu ve a su padre?

17. La palabra simpatía quiere decir la habilidad de sentir los sentimientos de otra persona, pero la palabra empatía es un poco diferente. Tener empatía quiere decir que tú puedes comprender por qué la otra persona se siente o actúa de la manera que lo hace. Aunque Lu no esté de acuerdo con lo que su padre o Kelvin Jefferson han hecho, él demuestra empatía con ellos. Explica la serie de momentos de comprensión que lo ayudan a desarrollar esta empatía. Los estudios muestran que leer ficción ayuda a desarrollar empatía. ¿Te ha ayudado este libro a comprender a otras personas? ¿Con cuál personaje más te identificas? Explica tu respuesta.

18. Lu pasa tiempo reflexionando sobre la palabra integridad. ¿Cómo demuestran sus acciones integridad al final de libro? ¿Cuán importante es la integridad para ti? ¿Puedes identificar una decisión que tomaste influido por tu sentido de integridad?

19. En el campeonato, ¿qué decisión tomaron los Defensores como equipo? ¿Habrías tomado la misma decisión si tú hubieras estado en este equipo? Explica tu respuesta.

20. ¿Has leído algunos de los otros libros en esta serie de Atletismo de Reynolds? Si sí, ¿cómo te ayudó este libro a comprender más a los personajes? Si no, ¿hay otro miembro de los Defensores de quien te gustaría aprender más?

Actividades de extensión

1. Uno de los temas de la novela es la importancia de poner nombre. Lu empieza cada capítulo con un nombre nuevo para algo lo que continua a través del libro mientras le pone y repone nombres a las cosas incluyendo a sí mismo. Los nombres que aceptamos y los nombres que creamos tienen poder. Un escritor importante africano-americano llamado Ralph Ellison escribió, “Debemos aprender a llevar nuestros nombres dentro de todo el ruido y confusión en que nos encontramos. Deben transformarse en nuestras máscaras y escudos…” ¿Puedes relacionar esta cita con el libro de Reynolds? ¿Cómo funcionan los nombres como máscaras y escudos en esta novela? ¿Son importantes los nombres para ti? ¿Alguna vez le has puesto nombre a alguien o algo como una mascota? ¿Cómo seleccionaste el nombre? Crea una lista de cosas nuevas para cosas o personas, usando los nombres que Lu creó como guía. Explica por qué seleccionaste esos nombres.

2. Cuando los padres de Lu le dicen que él va a tener una hermanita, su madre le dice que se va a ver en Lu. ¿En quién te ves tú? ¿Quién crees que se ven en ti? Piensa en la carta que Whit le escribe a su hermano diciéndole cuan importante él es para ella; escribe una carta a un amigo o pariente cercano diciéndole cuán importante es en tu vida.

3. Describe el exitoso negocio pequeño de la mamá de Lu, Frida de la Fruta. Investiga los pasos para empezar un negocio pequeño. Basado en los detalles del l libro de Reynolds. ¿cómo será el plan de negocios de la madre de Lu? Si tú fueras a empezar tu propio negocio pequeño, ¿qué sería tu negocio? Crea un plan de negocio y presentales tu idea a tus compañeros de clase.

4. Lu usa un mantra para desarrollar su confianza. Escribe un mantra para ti y trata de decirlo frente de un espejo antes de acostarte o cuando te alistas en la mañana. ¿Cómo te hace sentir? Crea algo visual para acompañar tu mantra como un collage o letrero.

5. Ambos Lu y su padre han sido afectados por el acoso escolar. ¿Qué puedes hacer para ayudar a parar el acoso escolar en tu escuela y comunidad? Trabaja con tus compañeros de clase para desarrollar un plan para enseñar a otros sobre lo que constituye acoso escolar y los efectos de sufrir acoso escolar. Usa escenas del libro como ejemplos de este comportamiento.

6. La justicia restaurativa es un sistema de rehabilitación en la que las personas que cometen crímenes trabajan para corregir sus males con las víctimas de sus crímenes o con la comunidad en general. El padre de Lu cometió crímenes cuando era más joven. ¿Cómo le repara el daño que hizo a las personas afectadas? ¿Cómo se esfuerza por reparar el daño a su comunidad? ¿Piensas que la justicia restaurativa parece ser mejor que encarcelar a las personas? Debate este tema como clase.

7. Cuando Lu está en el trabajo con su papá, él lee sobre los programas de recuperación de doce pasos. Examina cada uno de los rasgos de personalidad mencionados en esa sección del libro. Escoge uno o más de estos y escribe un ensayo reflectivo sobre lo que significa el rasgo para ti y por qué es importante.

Guía preparada por Amy Jurskis, English Department Chair en Oxbridge Academy.

Esta guía ha sido proveída por Simon & Schuster para el uso en el salón del clase, biblioteca o grupo de lectura. Puede ser reproducido en su totalidad o en fragmentos para estos propósitos.

Esta guía fue traducida del inglés al español por Yamil Y Báez.

About The Author

Photograph (c) Adedayo "Dayo" Kosoko

Jason Reynolds is a #1 New York Times bestselling author, recipient of the MacArthur Genius Grant, a Newbery Award Honoree, a Printz Award Honoree, a two-time National Book Award finalist, a Kirkus Award winner, a UK Carnegie Medal winner, a two-time Walter Dean Myers Award winner, an NAACP Image Award Winner, an Odyssey Award Winner and two-time honoree, and the recipient of multiple Coretta Scott King honors, a Coretta Scott King Author Award, and the Margaret A. Edwards Award. He was also the 2020–2022 National Ambassador for Young People’s Literature. His many books include All American Boys (cowritten with Brendan Kiely); When I Was the GreatestThe Boy in the Black SuitStampedAs Brave as YouFor Every One; the Track series (Ghost, Patina, SunnyLu, and Coach); Look Both WaysStuntboy, in the MeantimeStuntboy, In-Between TimeMiles Morales SuspendedAin’t Burned All the Bright (recipient of the Caldecott Honor) and My Name Is Jason. Mine Too. (both cowritten with Jason Griffin); Twenty-Four Seconds from Now...; and Long Way Down, which received a Newbery Honor, a Printz Honor, and a Coretta Scott King Honor. His debut picture book, There Was a Party for Langston, won a Caldecott Honor and a Coretta Scott King Illustrator Honor. He lives in Washington, DC. You can find his ramblings at JasonWritesBooks.com.

Product Details

Raves and Reviews

Lu is more than just a fast runner. He’s an explosion of attitude, confidence, and, at the same time, a hidden vulnerability beneath all his swagger. Reynolds delivers another gem with this electrifying story, where Lu, with his flashy sneakers and oversized ego, faces his biggest challenge yet: seeing himself beyond his speed and the image he’s carefully built. [...] Reynolds immerses us in a vibrant, rhythmic narrative, where every race is a metaphor for life, and every hurdle on the track mirrors Lu’s internal struggles. Lu isn’t just a novel about track and field; it’s about identity, friendship, and the courage to strip away the mask. Powerful, honest, and with an unforgettable ending, this story is a true sprint to the heart that readers will learn from and connect with. Middle grade Spanish-language collections will want to carry this and the other entries in this series.

– School Library Journal *STARRED REVIEW*, 2/14/25

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